-
Con
nueve años a sus espaldas, la Suzuki DR-Z ya es una clásica entre su
especie, sigue vigente en su concepto, sin modificación alguna,
encontrando solo los cambios estéticos que se introducen año tras año.
Montando un motor de cuatro tiempos refrigerado por agua, destaca por su
agradable respuesta, progresivo y lineal, con buena respuesta en todo
sus regimenes, ideal para todo tipo de pilotaje tranquilo, facilitando
su conducción en cualquier terreno, ya sea asfalto, pista o trialeras,
incluso excursiones a través del desierto, destacando sobre todo por una
gran fiabilidad y dureza del mismo. Tanto el bastidor como las
suspensiones, de tarado más bien blando y cómodo, le aportan una buena
estabilidad y manejabilidad del conjunto, junto a un asiento con un
comodo mullido que le aporta confort de marcha. En definitiva, una
enduro que aún teniendo en cuenta su antigüedad, es recomendable sobre
todo para los aficionados que buscan pasar buenas jornadas de diversión
y gran polivalencia, sin complicaciones, con bajo mantenimiento, con un
precio ajustado, además de tener la tranquilidad de disponer de un motor
que se encuentra comodo en bajas velocidades conduciendo de forma
tranquila, como de forma deportiva. La DR-Z 400, también se comercializa
en otra variante tipo trail deportiva, la S, mejor equipada y más
completa destinada sobre toda a un uso diario mas asfáltico y ciudadano.
Entre sus defectos, destacar un diseño demasiado conservador, un peso en
general algo elevado, que nos resta manejabilidad en uso endurero, y una
altura de asiento que penaliza a los más bajos.
|
|
 |