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A partir de ese momento se centró en el enduro y comenzaron a llegar rápidamente sus primeros triunfos y éxitos deportivos en esta especialidad. Ya en 1995, Coma se proclama Campeón de España Júnior en la categoría superior a 175cc. con una KTM 250cc. Tras ese título, Marc entra en el Equipo Nacional de Enduro, con el que consigue, al año siguiente, la medalla de plata en el Mundial de Enduro. A ese resultado le siguieron otros brillantes en los sucesivos años, como el cuarto puesto en el Campeonato de Europa de Enduro Senior superior a 175 cc, el Campeonato Mundial de Enduro Sub-23, el Campeonato del Mundo por Naciones de Enduro, y el tercer puesto en el Mundial por Naciones de Enduro. Pero su atención se había desviado desde hacía
tiempo hacia el Dakar, y en 2002, Carlos Sotelo, expiloto del rally africano,
ofreció a Marc la posibilidad de pilotar una moto construida por el propio
Sotelo, la CSV con motor monocilíndrico Suzuki, en el Arras-Madrid-Dakar.
Mientras moto y mecánica resistieron, el de Avià vivió una gran experiencia,
logrando incluso una sexta posición en una de las primeras etapas. No consiguió
terminar la carrera, pero el Dakar ya le había atrapado. Esa misma temporada
probó suerte en la Baja Aragón y en su primera participación terminó segundo.
En el 2003 Marc volvió al Dakar, en esta ocasión
pilotando una KTM junto a Nani Roma e Isidre Esteve. A pesar de competir con una
monocilíndrica y de fracturarse su muñeca en una de las últimas jornadas del
rally, Coma llegó a Dakar en la undécima posición, un excelente resultado
teniendo en cuenta su exigua experiencia en esta prueba. Como premio a su
actuación, Marc Coma repetía equipo y compañeros para la edición del Dakar 2004.
Allí ejerció a la perfección su función de escudero de Joan Roma e Isidro Esteve,
hasta que, a falta de cinco etapas para la finalización del rally, sufrió una
fuerte caída en la que la moto le golpeó en la cabeza. Coma perdió la conciencia
durante unos instantes, pero afortunadamente, la alarma inicial dio paso a la
tranquilidad tras el chequeo médico que no reveló lesiones de gravedad, aunque
sí un fuerte golpe en la cabeza y en la muñeca derecha. Y la tranquilidad dio
paso a la impotencia, ya que ese sería el final de su participación en la gran
prueba africana. Con el firme propósito de seguir aprendiendo,
Marc Coma empezó esta temporada de forma brillante la Copa del Mundo de Raids.
Ya en la primera prueba disputada en Túnez, el de Avià terminó en la segunda
posición de la clasificación general y con tres victorias de etapa que sumar a
su cuenta particular. En el raid de Marruecos repitió posición y junto a su
compañero y amigo Isidre Esteve, logró un doblete histórico para el Team Repsol
KTM al copar las dos primeras plazas del podio. Coma disputó el Rally de
Cerdeña, que terminó en una meritoria sexta plaza, de cara a preparar su
participación en la Baja Aragón. Y esa preparación, junto al gran momento que
atravesaba el joven piloto, se revelaría esencial, ya que por primera vez en su
carrera deportiva se proclamó vencedor de esta prestigiosa prueba. Pero no todo
iban a ser alegrías. Cuando ocupaba la segunda posición en el Rally de Egipto,
el fallecimiento de Richard Sainct hizo que todos los pilotos de KTM abandonaran
la prueba para rendirle homenaje. La última prueba del Campeonato tampoco sirvió
a los intereses de Marc ya que, a pesar de vencer en dos de las cuatro etapas,
una rotura en el eje de la rueda trasera le impidió estar en la lucha por
adjudicarse el Raid de los Emiratos Árabes. Finalmente, Marc ha conseguido la
séptima posición final en la Copa del Mundo de Raids. En constante progresión, Marc Coma se ha mostrado
rápido y seguro durante toda la temporada, dos requisitos indispensables para
estar en disposición de luchar en el Dakar 2005. Este valor en alza, que
compartirá la estructura del Team Repsol KTM con Isidre Esteve y el veterano
Giovanni Sala, tiene un claro objetivo: alcanzar Dakar en posiciones delanteras
y deshacerse de la espina que le dejó su abandono en 2004.
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