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HISTORIA DE MONTESA (1ª Parte)

En el año 1944, Pedro Permanyer y Francisco Bultó, construyen el primer prototipo de Montesa sobre la base de los modelos franceses de Motobecane de ese tiempo. La motocicleta estaría accionada por un motor de 93cc, y sin suspensión posterior. Al año siguiente participan en la prueba de regularidad del R.M.C.C, aunque no terminarían. La nueva motocicleta fue presentada en público la Feria de Muestras de Barcelona, y poco después consiguieron vender 22 de estas unidades el primer año. De esta manera y con los pedidos que supera la capacidad productiva, los señores Permanyer y Bulto formularon su sociedad.

Como sucesor al modelo anterior, el Sr. Bulto diseña un nuevo propulsor de 125cc, que se prueba en multitud de ocasiones para comprobar su fiabilidad, además en el terreno deportivo participa en multitud de pruebas de velocidad, tanto estatales como en algunas internacionales, obteniendo muy buenos resultados.

Este modelo formó la base para competir en 1951 en los ISDT en Italia, donde los pilotos F.X. Bultó y G. Cavestany consiguen la medalla de bronce.

En los tempranos años '50, Montesa incorpora la clase 125cc con un nuevo modelo la Brio 90. Estas motos disponen de grandes cambios técnicos en el motor, la culata, el carburador, la caja de cambios etc., que las haran muy competitivas en las carreras, obteniendo una gran experiencia que fue reconocida por la prensa europea por los buenos resultados obtenidos.

La Moto más acertada de calle de Montesa en los años '50 es la Brio 80, produciendo más de 12.000 unidades. El éxito de la Brio y de los otros modelos precedentes, conduce a la abertura de una fábrica nueva y más grande en Espulgues de Llobregat. (Barcelona) “antes situados en C/Corcega de Barcelona”.

El apuro estaba a continuación, un bache en la economía española había forzado a Permanyer para recortar gastos en todos los departamentos, incluidos el de competición, que en aquellos momentos no producía dinero. Pero Bultó insistió en que había que mantener el equipo, momento que empezaron las desavenencias entre los dos socios, que poco después acabaría con una ruptura inevitable. En mayo de 1958, el diseñador principal y socio Sr. Bultó se marcha, llevándose con él a varias personas de vital importancia para la fábrica Montesa. El Sr. Permanyer había perdido no solamente el brillante diseñador Bultó, sino que además también su parte del 30% de la compañía.

Afortunadamente para ambos, la economía de España comenzó a mejorar. Permanyer empezó a promover el scooter, entrando como nuevo director técnico, Leopoldo Mila y el hijo de Permanyer, Javier como responsable de la competición, fichando al piloto Pedro Pi. El trabajo comenzó enseguida por diseñar un motor de 175cc, motor este, que antes de 1960, formará la base de los ensayos de la compañía y de las máquinas futuras de motocross y todo terreno. Mientras tanto Pedro Pi, esta ocupado en ganar carreras de motocross, además de trabajar en una nueva versión 250cc., siendo este motor la piedra angular del éxito del futuro de la compañía, montándose más adelante en la King Scoripon.

En la década siguiente, Montesa tíene un crecimiento sin precedente alrededor del mundo, aunque Bultaco había restado una importante parte de la clientela de Montesa, ésta decide nuevamente volver a participar en las competiciones, sobre todo en la regularidad donde la Brio 110 está demostrando ser muy competitiva.

En los años 50, las carreras de enduro que actualmente conocemos no existían ya que realmente eran pruebas de regularidad tipo rallye, rodando la mayoría de los cientos de kilómetros por caminos pedregosos, y de varios días, encontrándose todo tipo de obstáculos y inclemencias climatológicas.

Montesa, que aún no tenía realmente un modelo definido para estos menesteres, participaba en las carreras primeramente con su modelo D-51, con un pequeño motor de dos tiempos de 98cc, horquilla telescópica con amortiguadores hidráulicos, frenos de aleación ligera, neumáticos de calle, etc., hasta 1953 momento en que realmente se presentaría la que podemos considerar como la primera Montesa deportiva, la Cabra desarrollada sobre la base de la Brio 90.

El cambio era muy importante ya que montaban un nuevo motor de 125cc, un nuevo carburador, cambio de marchas con mejores relaciones, nuevo bastidor, y muchas mejoras más, siendo una magnífica motocicleta en aquellos tiempos. Dos años después la Montesa Brio 90 era la pionera en muchos aspectos, exportándose en lo totalidad de Europa y a la gran mayoría de los países sudamericanos.

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La Brio 90 Cabra está evolucionando rápidamente, así en 1955 ofrece los tubos de escape curvados y de posición elevada, se protege el cárter del motor, se montan unas efectivas asas metálicas traseras . para poder tirar de la moto en situaciones complicadas, los reposapiés eran sin gomas, además de incorporar un cartucho de aire a presión debajo del asiento para el hinchado rápido de los neumáticos.

En aquellos momentos, los éxitos deportivos de Montesa, eran muy preciados, tanto en el Campeonato Estatal, donde ganarían prácticamente todas las pruebas más relevantes celebradas, así como a nivel internacional, donde los pilotos extranjeros también triunfan en sus respectivos países, pilotando las motocicletas Montesa.

De esta manera la Brio 90 Cabra evoluciona rápidamente a los modelos 91 y 110, conservando esta última el motor antiguo, aunque mejorado, cambiando el bastidor de tipo elástico con horquilla trasera oscilante, y la suspensión trasera que se complementaba con una botella hidráulica auxiliar. El cambio de marchas es de cuatro velocidades, los escapes se juntaron por el mismo lado y se protegen contra las quemaduras, el cubre cadenas es recortado, el guardabarros delantero se eleva, el filtro de aire es especial, los neumáticos se montan de tacos, y se instalan unas bolsas encima del depósito.

En el año 1959, se habían conseguido con esta montura 117 éxitos en las carreras internacionales, además de la Copa de Resistencia de Europa, y de los Campeonatos estatales. A principios del año 1962, Montesa prepara el lanzamiento de un nuevo modelo, la Impala, sometiéndola antes de su comercialización en la Operación Impala, prueba en la que atraviesan toda África, recorriendo una total de 12.000 millas, además de participar en pruebas de Cross, rallyes, y resistencia, probando así su robusta fiabilidad.En la Impala todo es prácticamente nuevo, con un motor de 175cc desarrollando en el modelo sport 18CV A 7000 rpm, que fácilmente se podía preparar para su uso en competición, montando básicamente la versión enduro, un escape elevado, un protector de cárter, un manillar alto, y un neumático trasero de tacos. La impala que era una motocicleta muy versátil, obtuvo el premio Delta de Oro en 1962 al mejor diseño.

 

Mientras tanto en el año 1965, se desarrolla un nuevo modelo para el mercado americano llamada Texas 175, siendo lo más parecido a una motocicleta de todo terreno, pero al estilo americano. Su motor de 175cc desarrolla 14CV derivado de la impala, aunque con diferente curva de potencia, variando también los bajos. El cambio era de cuatro marchas ofreciendo un buen escalonamiento; el escape es realizado en una sola pieza, montando los frenos de la Impala sport de doble leva. El chasis está reforzado, consiguiendo mejorar su rigidez, a la vez que mantenía el mismo peso. La horquilla delantera es una Telesco, además se podía pedir con neumáticos de tacos.

A partir de 1970, aparece la que realmente podemos clasificar como la primera moto de todo terreno, aunque realmente es una Texas, más evolucionada, y más potente, cuyo motor de 250cc desarrolla 22 CV, con un cambio de cinco marchas, horquilla delantera de fabricación propia de Montesa, amortiguadores Betor, batería para la luz, además de disponer de encendido eléctrico. El chasis, la suspensión, y los frenos eran los mismos que el modelo de motocross la Cappra VR, montando neumáticos de tacos Firestone. El modelo en sí sería bautizado con el nombre de King Scorpion, comercializada sobre todo en Norteamérica, moto que ofrece un buen acabado, sin olvidar la incorporación de los típicos cromados muy al gusto americano.

Montesa, publicitaba este modelo como una auténtica moto de todo terreno carrera cliente, y aunque dispone de un kit de potenciación que hace aumentar la potencia hasta los 33CV, la King Scorpion no tiene la aceptacion del publico nacional.

En el salón de París se presenta una segunda versión, la King Scorpion Automix, que dispone de engrase separado de origen, aunque tampoco tendra el éxito esperado, debido a los problemas que tuvo con dicho sistema, y por el elevado precio de venta.

A finales del año 1967, Montesa disponía de varios prototipos para poder participar en las competiciones de manera más profesional, sobretodo con la Scrambler, con un motor de 250cc y otro de 360cc, con el mismo bastidor pero con mejoras, las más importantes, el embrague reforzado, y nuevo depósito en fibra de vidrio.

Cada vez más, los modelos de todo terreno de Montesa son más acordes a la demanda del público, a la vez que sufren prácticamente las mismas evoluciones que los modelos específicos de motocross, mejorando de esta manera los productos, siendo más competitivos.

Las todo terreno infantiles también tendrán su importancia en Montesa, presentando en 1973 el ciclomotor Scorpion de 50cc, modelo que dispone de soluciones ya vistas en sus hermanas mayores.

A partir de este momento, Montesa empieza a presentar modelos nuevos sucesivamente, que se ofrecerán en diversos cilindradas y versiones de motocross y enduro de 125, 175, 250, 360 y 414. En 1973 el VR (Vekhonen Reproducción) fue lanzado y fijado el estándar para 1974.

En el Salón del Automóvil de Barcelona en 1974 por fin aparecerá un nuevo modelo la Enduro de competición, siendo técnicamente muy similares a la Cappra VR. Una motocicleta auténticamente todo terreno.

Junio/02

 

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