100% enduro

MONTESA TODO TERRENO 

LA FAMILIA ENDURO

 

 

 

 

 

 

 

Con la aparición de la nueva Enduro 250, presentada en el Salón de Barcelona de 1974, Montesa dispone ya de una auténtica máquina de competición, realmente diseñada para su uso en todo terreno, fabricada con una buena calidad de componentes, fue una montura de estética imponente, además de ser rápida, con gran estabilidad, y muy resistente, incluyendo de serie todos aquellos elementos necesarios para poder circular también por la vía pública.

El motor derivado de la Cappra VR de cross, disponiendo de una potencia más elástica. Montaba un cilindro y culata de tipo rizados, nueva carburación Amal, y con una caja de cambios diferente, además ofrecían la posibilidad de montar neumáticos de tacos tipo trial o cross, según las intenciones del propietario.

En las competiciones, y sobretodo en el Campeonato de Cataluña, el equipo semioficial de Montesa dirigido por la Escudería Isern, fueron los ganadores de la mayoría de pruebas celebradas incluyendo las 24 horas de todo terreno de Moià, equipo formado por los pilotos Bellsolá, Figueras, Sucarrats, y Soler. Además en el Campeonato de España de T.T., J.Mª Sucarrats consigue el subcampeonato y el título de marcas para Montesa.En el año 1976, Montesa presenta dos nuevos modelos de Enduro, destinados a la categoría de las más pequeñas, la de 75cc. y 125cc respectivamente, aunque no son comercializadas hasta 1977, montando un motor derivado de la Cappra 125cc, con un carburador Amal de 26mm y un tubarro de escape con un silencioso final. La parte ciclo es de tipo monocuna desdoblado a la altura del escape, suspensión delantera con horquilla Betor de 150mm de recorrido, y trasera con muelle de doble paso, los frenos de tambor de 110mm, y los guardabarros de plástico irrompible.

 

 

 

 

Como curiosidad los neumáticos eran tipo trial, ya que el fabricante creía que una gran mayoría de usuarios de este modelo, disfrutaba durante una buena parte del tiempo por carretera. Este mismo año, Bartolomé Quesada, consiguió ganar el título en su categoría de Campeón de España de Todo Terreno, con la novedosa enduro de 75cc.  Antes de finalizar el año nacía la Enduro 250cc que disponía de novedosas soluciones como los amortiguadores traseros de largo recorrido y muy inclinados, sufrió diversas modificaciones, mejorando sobretodo el confort y la posición de conducción.

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En 1977, Montesa, presenta varias novedades importantes, primeramente con la aparición de la Enduro K, modelo que estará a medio camino entre una montura de carreras y una de paseo, ofreciendo un comportamiento básicamente más tranquilo. Es presentada en el Salón de Barcelona, la Enduro 125cc H, moto que tiene muy pocas diferencias con las Cappra VB, incorporando elementos como el montaje del volante magnético con bobina para la luz, portafaros, silencioso final, y una caja de cambios más cerrada, montura que sería solicitada por el importador Italiano. Otra versión disponible será la Enduro 125cc L, un modelo derivado de la Enduro H, pero suavizado, para los principiantes.

En la competición, Carlos Mas, piloto oficial de la marca, consigue una magnífica medalla de oro en los 6 días internacionales de todo terreno. A partir de este momento Montesa prepara siete prototipos de enduro 360cc, destinadas a los pilotos que defenderán los colores de la fábrica de Espulgas, (Bellsolá, Casanovas, Burés, Cantó, Sucarrats, Novack y Jellat). La Enduro 250 H6, incorporaría importantes mejoras, las más importantes, el nuevo carburador de 34mm, la caja de cambios con seis marchas, y el eje de la rueda delantera por delante del eje de la horquilla. A la vez debutara en las carreras la nueva Enduro 360 H6, que aparte de disponer de una mecánica más potente con unos bajos impresionantes, montaban el escape tipo bufanda por arriba, una horquilla Marzocchi con eje avanzado, y neumáticos Metzeler, además la mayoría de elementos básicos se podrán desmontar sin herramientas. La Enduro 360 H6, que se puso a la venta en marzo de 1978, obtuvo un gran éxito de ventas, ya que era una evolución directa de los prototipos de competición, desarrollados durante varias temporadas por los pilotos oficiales. Este modelo disponía de un excelente bastidor, además tenía multitud de prácticos detalles, todo ello realizado con gran calidad, aunque como critica podemos comentar que la suspensión no estaba a la altura del resto.

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Las mejoras obtenidas de la Enduro H6 360, pasaron a partir de 1979 a transformar también a sus hermanas pequeñas, sobretodo la 250 H6.

Mientras en las competiciones, Carlos Mas, fue el ganador del Campeonato de España de Todo Terreno, además logró terminar en los 6 días internacionales de T.T.

La Enduro 360 H6, siguió una buena evolución, y a principios de 1980 salió a la venta una nueva versión (Carlos Mas Replica) muy mejorada en puntos como la estética, montando un nuevo depósito tipo Joroba de color amarillo, de material irrompible, nuevo asiento con gomas para su rápida extracción, placas laterales de la Cappra VE. En la parte ciclo, el chasis de cromomolibdeno es reforzado, pintándose de color rojo, la horquilla es Marzocchi de aire con eje centrado y mayor ángulo de lanzamiento, nuevos amortiguadores Marzocchi con depósito integrado con mayor recorrido, guardabarros de plástico irrompible, la tapa del cárter derecho se fabrica por primera vez en magnesio, nuevo manillar y placa portafaros, todo ello formará parte de una larga lista de cambios. En el ámbito de motor, las mejoras se concentrarán en ganar bajos y en una mejor estirada, el nivel de sonido emitido será más bajo por la incorporación de un nuevo silenciador.

La gama pequeña de enduro, tanto la 75cc, como la 125cc, sufrió grandes cambios en sus monturas, muy similares a sus hermanas mayores, obteniendo más potencia, con menos ruido, disfrutando sobretodo de una estética más moderna y deportiva.

En 1982, nace la nueva Enduro 360 H-7, una montura réplica de la moto pilotada por Carlos Mas en los Campeonatos de Todo Terreno. Modelo que es desarrollado gracias a la gran experiencia adquirida en competiciones realizadas con excelentes resultados, ganadora de cinco Campeonatos de España de T.T. Lo más destacado lo encontramos en el motor, con un cilindro de cinco transfers, nuevo diagrama de la distribución, mejoras en los bajos y medio régimen, nuevo bastidor, nuevas suspensiones, nuevos frenos, entre otros.

La Enduro 250 H-7, dejada un poco de lado hasta la fecha, estando a la sombra de su hermana mayor, también sufrió cambios de consideración, ya que la nueva reglamentación que implantó la FIM, obligaba a participar las motos de 360cc con la misma clase de 500cc. El cambio más importante lo encontramos en el motor de láminas.

1984 fue un año inestable, ya que Montesa está pasando por unos momentos delicados debido a los problemas económicos y laborales, en el cual las novedades en sus modelos eran muy escasas, presentándose una nueva Enduro 80 H-7, pensada para un uso más segmentado, ideal para los jóvenes de 16 años. La 250 H-7, solo cambia la caja de láminas, y la Enduro 360 H-7, monta un freno de disco delantero AJP, además de algunos cambios estéticos, siendo una de las pocas motocicletas que podía plantar batalla contra la competencia extranjera, cada día más fuerte.

En 1985 el piloto oficial de Montesa, Carlos Mas no llega a un acuerdo de renovación con la fábrica de Espulgues, sobretodo por la falta de competitividad de sus últimas monturas, aún teniendo en cuenta que Montesa esta desarrollando una nueva evolución de la Enduro 360 H-7, con nuevo motor, y con un monoamortiguador trasero, no llegara a pasar a la serie debido a que Montesa abandona dicha especialidad por reducción de costes en la producción y sobretodo al cambio de política que el fabricante Japonés Honda implanta sorbe Montesa, adquiriendo la mayoría de acciones, sobreviviendo únicamente la gama Cota de motos de trial.

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