100% enduro

OSSA TODO TERRENO DE CINE

 

La familia Giró, al frente de la cual se encontraba Manuel Giró, fundaron en 1928 la empresa Orfeo Sincronic S.A. (OSSA), cuya primera actividad estaba dedicada a la fabricación de material sonoro para la industria del cine, así como la maquinaria cinematográfica incluyendo proyectores, llegando a conseguir el 65% del mercado español.

Manuel Giró hijo, se formó como oficial de la Marina Mercante durante cuatro años, abandonando este puesto para seguir con los negocios cinematográficos de su familia.

Manuel era un gran apasionado de la mecánica, y a muy temprana edad dispuso de una motocicleta de cuatro tiempos, además de ser un gran aficionado a la náutica.

En las competiciones de motonáutica, conoció al Sr. Soriano, un empresario español que trabajaba en Francia, y que fabricaba los mejores motores de motonáutica del momento.

Al poco tiempo, el Sr. Soriano y el Sr. Giró, llegaban a un acuerdo comercial para poder construir los motores de las fuera borda en los talleres de OSSA en Barcelona, ya que estos disponían de los mejores utillajes de precisión.

Como base para promocionar estos nuevos propulsores, el propio Sr.Soriano y el Sr. Giró, participaron en las pruebas más importantes de motonáutica del momento, labrando importantes exitós, lo que ayudó a dar a conocer la marca.

En 1940, Manuel Giró instaló un motor Soriano/OSSA en un bastidor de una BMW R-12 con sidecar, con la cual participó en diferentes competiciones tipo carreras en cuesta, aunque el invento no sería precisamente el ideal para estos menesteres, sobre todo por lo difícil que era conducirla.

La familia Giró adquirió las instalaciones de una desaparecida fábrica de automóviles (Nacional Pescara), para poder producir allí sus primeras motocicletas.

En los primeros modelos montaron los motores y las cajas de cambio fabricados en Inglaterra, dejando para más adelante la producción propia con motores monocilindricos de cuatro tiempos en las cilindradas de 250cc, 350cc y 500cc, así como otros motores de cuatro cilindros y otros más económicos de fabricación propia.

En el año 1942, se presenta el primer prototipo con motor Villiers (inglés) de 125cc y con una potencia de 4 CV, incorporando un cambio de tres velocidades, esta montura obtuvo una gran aceptación por parte del público. Aunque dicho modelo no evolucionó, debido a la penumbra económica que aquellos años asolaba España. Mientras, la familia Giró seguía involucrada en la fabricación de los equipos cinematográficos, además de suministrar componentes para otras marcas de motocicletas y de automóviles.



Cinco años más tarde, nace el segundo prototipo de OSSA con motor propio inspirado en la DKW de dos tiempos y con una cilindrada de 125cc, potencia de 5 CV, todo ello acompañado por una buena parte ciclo con suspensión delantera tipo telescópico y la trasera tipo oscilante con resorte de goma en forma de pastillas.  Este modelo pasó definitivamente a la serie donde en 1951 se empezara a vender las primeras unidades que obtuvieron un gran éxito y aceptación generando mas demanda que fabricación de la misma.

De las primeras producciones de 10 unidades por año en 1950, pasara a unas excelentes 3.942 en el año 1955, sobre todo por ser un producto que tiene una gran calidad de acabado, robustez y comodidad. OSSA desde sus principios y como parte de su promoción, participa en todo tipo de competiciones, tanto de velocidad como de motocross y regularidad, consiguiendo buenos resultados, en los campeonatos de España, y a nivel internacional en los ISDT de Austria, donde ganan la medalla de plata y de cobre con las D-51. Al año siguiente, vuelven a participar en los ISDT de Alemania, con vistas a desarrollar un nuevo modelo, la 125-B y 150. A nivel estatal, los pilotos oficiales de OSSA, Romeu y Palero, consiguen la medalla de oro, en el Trofeo Motociclista Dos Días de Montaña del Real M.C de Cataluña. Además en 1965 se organizó por primera vez, el primer Campeonato de España de Todo Terreno, que sería ganado por Carlos Giró con la OSSA 175 Sport.

A partir de 1964, Eduardo Giró, hijo de Manuel que acababa de cursar los estudios de ingeniero, se hace cargo del departamento de prototipos de OSSA, cambiando radicalmente el enfoque de los productos de la marca, mostrando una nueva faceta más deportiva de los modelos tanto de carretera como de montaña, pensando ya directamente en su exportación al mercado de los Estados Unidos. Fruto de este cambio, se presentaría en 1965, el primer modelo realmente estudiado para la montaña, la Scrambler de 230cc de enduro, que en realidad será una moto tipo trial, a la que medio año después le seguirían la Scrambler 175-SE de Trial y la de Enduro, variando únicamente la potencia del motor, moto que con la ayuda del piloto británico Mike Andrews la evolucionarían hasta montar un motor de 250cc, cuya característica más importante es el innovador montaje del encendido electrónico, evitando que el motor fallara al pasar por zonas húmedas, además de ser muy estanco. Con esta montura se consigue la medalla de oro en los Seis Días Internacionales de Todo Terreno de Polonia, además de dos medallas de oro en el Campeonato de España.

OSSA se decanta cada vez más en la competición fuera de carretera, y sobre todo en el momento que su apreciado primer piloto, Santiago Herrero fallece en un accidente mientras disputa una de las ultimas carreras de temporada. En 1969, OSSA amplia su capacidad de producción, mostrando nuevos modelos, como la Enduro 250 América, moto derivada directamente de la competición, homologada para su uso urbano, pensada para el mercado norteamericano. Un año más tarde los pilotos Mike Andrews y Ernest G.R.Page conseguirían dos medallas de oro, además de cinco de plata con (Giró, Millet, Tonneau, Tell y Hicks) y tres de bronze. De estos éxitos se optimiza el modelo en prestaciones y acabados, evolucionando hacía la nueva Enduro-71, realizando a partir de esta una nueva versión para América la 250 AE-71, y la 175 AE-71. En competición y concretamente en los Dos Días Internacionales de TT de 1971, Miguel Monràs vencería en la clase Júnior.

Al año siguiente, se fabrica un prototipo de moto todo terreno especificó, destinado al mercado Americano, con una potencia de 40 CV y con un revolucionario sistema de frenos, el delantero de disco y el trasero de tambor, aunque peca de ser muy pesada.

Esta modelo se desarrolla conjuntamente con la empresa Yankke Motor Corportion, importadores de los productos OSSA en los Estados Unidos. Este modelo pasa a la serie después de un largo desarrollo, con el nombre de Yankee TT con motor bicilíndrico de 460cc. El verano de 1973, se presenta los nuevos modelos Yankee 500 SS, Yankee 500 Enduro Six Days, la Explorer de 250cc, y la renovada AE Enduro 73 Six Days, caracterizada por ser una de las mejores motos de todo terreno del mundo de aquellos tiempos.

100% enduro












 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra novedad fue la Enduro Phantom de 125cc, una moto muy ligera, potente, de suave respuesta y estable derivada del modelo de cross. Dos años después este modelo se desarrollará con una nueva mecánica de 350cc, y otra variante, la Dessert de 250cc.

Mientras en competición siguen los éxitos, esta vez de la mano del piloto Toni Marsinyach, Campeón de España TT en 1974.

A partir de 1975, desaparece la nomenclatura Enduro en los modelos de OSSA, pasando a llamarse Súper Pioneer, aprovechando este cambio, para dividirla partiendo de una misma base, pero con distintos elementos, en dos diferenciados modelos, la Súper Pioner: destinada a los usuarios más pacíficos, y la Dessert para los más deportivos. Aparecerá la exquisita Súper Pioneer 250cc “Marsinyach Replica” muy parecida a la campeona de España. Un año más tarde nace una nueva evolución realmente derivada de la competición, la Dessert de 250cc, con importantes mejoras, siendo una de las apreciadas motos europeas para su uso en competición.

Otra novedad sera la Dessert 74cc, moto pensada para todo, aunque realmente este modelo no era propio, presentando un modelo ya existente de la marca Mototrans/Ducati Senda, modelo que las dos marcas pretendían comercializar a la vez con diferentes nombres, también la Súper Pioneer de 350cc, con más potencia y bajos que su hermana de 250cc, muy manejable, con buenos frenos y suspensión.

El 1977 será un año muy complicado para la firma Catalana, ya que tuvo importantes problemas de tipo laborales llegando incluso a cerrar provisionalmente la factoría, pasando por una suspensión de pagos, debida principalmente la falta de recursos económicos, ya que ni los proveedores ni los bancos daban crédito alguno, aún así persisten y presentan un nuevo modelo la Desert TT de 350cc, nuevo motor, cárteres, nueva caja de cambios y un escape tipo bufanda similar a las Phantom, pero con silencioso final, aunque este proptotipo participara en las competiciones, no llegara a la serie. En su lugar un año más tarde comercializaran , la Desert Phantom de 250cc, una moto de cross pero con el kit especifico para poder ser matriculada cuyo pilotaje resultara muy exigente.

Estamos en 1979, por fin el fabricante catalán puede volver ha respirar gracias a un crédito económico de la administración central a través del Fondo Nacional del Trabajo, lo que ayudará a la empresa OSSA a sobrevivir después de un largo año de sufrimiento por su mantenimiento a flote, aunque con la inevitable reducción de personal, inclusive de directivos, como el mismísimo Eduardo Giró.

A partir de este momento la marca del trébol, será dirigida por los Sr. Augusto Newton y Mario Borràs, volviendo a poner en marcha la factoría, con la presentación de un modelo de todo terreno, la Ossa Dessert 250cc.

Este motocicleta tiene una buena aceptación en el mercado, ya que sus principales rivales, tanto Montesa como Bultaco, disponen de un tipo de clientela más dirigida a a modelos de superior cilindrada como son las 360cc, a la vez el precio de la Dessert es más asequible comparado con la competencia.

El motor es un cuatro transfers, incorporando un carburador Bing de 34 mm con estárter. La caja de cambios de cinco velocidades y el embrague es de discos múltiples en baño de aceite, compartiendo este aceite con la caja de cambios.

Monta un tubo de escape tipo “bufanda”, con protección contra las quemaduras, y un eficaz silencioso final. El chasis es de doble cuna, con un buen acabado en tubo de acero, consiguiendo una gran ligereza, además dispone de unas prácticas asas en la parte trasera para poder mover la moto en zonas comprometidas. El basculante es tipo circular, montando unos amortiguadores traseros de la marca Betor de doble muelle y con el depósito de gas separado, mejorando su recorrido. La horquilla delantera también de la marca Betor, es tipo óleo neumática con eje avanzado de un recorrido de 220mm. Las llantas de la marca Akron tipo sin perfil reforzado y terminadas en color oro, montando unos neumáticos Pirelli Pentacross.

Aunque este nuevo modelo tendrá unas buenas cualidades generales, el hecho de no haber participado durante dos años en las competiciones, denotarán su falta de tecnología y creatividad técnica en su evolución.

Se presentan nuevas versiones para 1980, como la nueva Dessert de 350cc, pensada para los aficionados más puristas, y una nueva evolución la Súper Pioneer de 250cc, modernizada. La competición a nivel oficial estaba totalmente parada, aunque debido a los lógicos problemas ya comentados, se intentaba no perder ningún pedido, por diferente que fuera, preparando una Dessert de 310cc, especifica para poder participar en manos del piloto-periodista Juan Porcar en los Rallyes de Túnez del 80 y el Paris-Dakar del 82.

En esta época se comenta que la fábrica va volver ha participar de forma oficial en las carreras, y que los pilotos de la marca están evolucionando nuevos modelos, aunque incluso se llega a participar en las 24 Horas de Todo Terreno de Moià (Barcelona) del 83 con un nuevo prototipo, pero finalmente no será así retirándose definitivamente debido a los nuevos problemas económicos que sigue padeciendo.

Desgraciadamente y después de un laborioso estudio llevado a cabo por la “Generalitat de Catalunya”, declaran a la empresa Catalana inviable, necesitando urgentemente una reconversión, y posiblemente una absorción por parte de otra marca. Una buena opción es la fusión con Montesa, aunque después de varios intentos de negociación, finalmente no se llegaba a ningún acuerdo, con lo que la marca OSSA, irremediablemente desaparece en 1985. 

¡ Hasta Siempre!

 

100% enduro

100% enduro