Al término de los tres días de verificaciones técnicas y administrativas en el estadio del Rey Abdalá, 342 vehículos han recibido la luz verde para la salida de la 42ª edición del Dakar: 144 motos, 23 quads, 83 automóviles, 46 SSV y 46 camiones.

Los pilotos han cerrado hoy su estancia en Jeddah con la ceremonia del podio a orillas del mar Rojo.

Se acabaron las formalidades y festividades. La carrera pone ahora rumbo al norte en dirección a Al-Wajh, donde se dirimirá la primera etapa tras una distancia de 752 km, 319 de ellos de especial. Sin prolegómenos ni rondas previas para observar a los rivales.

UN PODIO RICO EN COLORES

La ceremonia del podio de salida ya es una victoria en sí misma para muchos pilotos que han destinado tiempo, energía y recursos a la óptima preparación del Dakar. Estos competidores tenían todo el derecho del mundo a terminar la jornada de manera festiva antes de centrarse en lo serio. El público familiar de Jeddah, acostumbrado a las caminatas por el paseo marítimo de la localidad, ha podido asistir a un espectáculo en el que la presentación de los pilotos y sus vehículos estuvo trufada de actuaciones musicales y acrobacias aéreas en un colorido escenario con imponentes contenedores. Los principales favoritos han hecho su aparición al caer la noche, justo después de la interpretación de Born to be wild, de You can leave your hat on y de Baby you can drive my car a cargo del grupo Canadien. Victoria absoluta en el aplausómetro para el abanderado saudí, Yazeed Al-Rajhi, quien como cabía esperar ha recibido el mayor número de apoyos. El piloto de Toyota se ha citado con su público en el podio de Qiddiya dentro de dos semanas, donde espera ocupar el escalón más alto.

DE LA FAMILIA METGE, EL HERMANO

La publicación de la lista de participantes ha hecho oficial la retirada de Michael Metge, quien debido a su lesión de rodilla no se encuentra en condiciones de participar en su octavo Dakar. El destino ha decidido que la moto huérfana de Sherco fuese a parar a su hermano Adrien, integrante del equipo desde hace varios años que ya daba por perdida la participación en el Dakar de este año. El cambio de perspectiva ha sido radical para el benjamín de los dos Metge, que tuvo que reinstalar en su cerebro el modo rally a menos de una semana para la salida: “Menos mal que somos hermanos y que tenemos la misma talla de ropa y calzado, porque llevo hasta su chaqueta en la que todavía pone Michael detrás”. Momentos antes de subir al podio y de devolver su moto al parque cerrado, el piloto con el dorsal número 11 se sintió lo suficientemente a gusto en su papel repentino de participante como para hacer balance de sus objetivos: “El año pasado me frustré un poco porque terminé 22º con el escafoides roto, y además recibí una penalización importante cuando por ritmo podría haberme clasificado en torno a la 10ª posición. Espero poder alcanzar esos puestos porque he seguido entrenando todo el año. Me siento con el mismo estado de forma pese a no haber competido mucho este año”. A varios miles de kilómetros de distancia, Michael asume de buen grado el papel de máximo seguidor.

ADRIEN VAN BEVEREN: “PREPARADO PARA CUALQUIER COSA, PERO ES IMPOSIBLE PREVERLO TODO”

El líder del equipo de Yamaha se ha visto obligado a abandonar en dos ocasiones consecutivas cuando contaba con opciones de victoria en las últimas jornadas del Dakar, pero no ha perdido ni un ápice de confianza: “He aprovechado los dos últimos años para sacar lo positivo y seguir avanzando. Me encuentro bastante relajado en comparación con el año pasado, cuando lo que más tenía eran deseos de venganza. La carrera se va a disputar en la navegación y eso me encanta. Cuento con sacar partido de mi potencial para que todo vaya bien. Este año he progresado mucho, no he tenido lesiones y estoy tranquilo. Hay que creer en ello y no rendirse nunca. He aprendido a ser paciente. Puedes haber hecho los deberes y luego no ganar el Dakar. En fin, hay que estar preparado para cualquier cosa, sabiendo que es imposible preverlo todo”.

DESPUÉS DE CUATRO DÍAS EN ARABIA SAUDÍ, LAIA SANZ EXPLICA CÓMO SE HA SENTIDO

«Se hace raro ir a correr a un país en el que las mujeres hasta hace muy poco no podían conducir un coche, pero espero que con esto ayudemos a abrir algo la mentalidad. Si con ir a correr ahí podemos aportar un pequeño grano de arena y ayudar a mejorar las condiciones de las mujeres en el país, bienvenido sea. Llegamos un poco con la duda de qué pasaría por el hecho de ser mujer, pero de momento no he vivido ninguna situación rara y nos han tratado muy bien, salvo por un día que fui al gimnasio con Sam Sunderland y me llevaron a otra sala más pequeña que era para mujeres. Espero que sea la única anécdota en este sentido. Por lo demás, los días previos han ido bien, aunque siempre son un poco estresantes, porque hay muchos preparativos, las verificaciones… y tienes ganas de que empiece la carrera. Voy con muy buenas sensaciones después del shakedown que hicimos. Según nos han dicho en el briefing, de la primera a la quinta etapa serán los días más difíciles de navegación. Por lo que he visto en el roadbook, mañana pinta bastante complicado y salgo bastante adelante, así que intentaré no perder demasiado tiempo. Seguramente no será muy buen día, pero trataré de ir con cabeza y muy concentrada en la navegación, además de tener un buen ritmo”

ETAPA 1 Enlace 433 kmEspecial 319 km

La primera etapa no tiene nada que ver con un simple calentamiento, todo lo contrario. Es un condensado del conjunto de los elementos que caracterizan esta edición: pista rápida, recorrido sinuoso, dunas y terreno pedregoso. Tanta variedad invita a no subestimar este mini Dakar.

Fuente y fotos: ASO / Mediagé Comunicación