La celebración soñada por el gallego, con un aplastante doblete en un circuito de leyenda.

Las gradas engalanadas con pancartas animando al nuevo campeón, una ruidosa traca, humo rojo y gualda, confeti al viento y una gigantesca reproducción de su placa roja, la que luce su KTM, que le acredita como campeón del Mundo de MX2.

La celebración era la soñada; Imola parecía Lugo; en el paddock se oía más castellano que italiano y el personaje más buscado por la prensa era él, Jorge Prado. El chavalín que ha centrado la atención de los medios informativos durante los últimos días por su hazaña deportiva, vivió en la legendaria pista de Imola el fin de semana más emocionante e intenso de su vida.

El jovencísimo gallego de diecisiete años había sido proclamado virtual Campeón del Mundo de MX2 el pasado jueves, cuando se dio a conocer que el único rival con un

a remota posibilidad de arrebatarle el título (su compañero Pauls Jonass) no iba a acudir a Imola por haberse operado de la rodilla. Los medios, las redes y el propio entorno de Prado celebraron un título anticipado, pero oficialmente el Campeonato del Mundo todavía estaba por otorgarse. Y fue en Imola, en una espectacular pista de tierra construida sobre la recta, el paddock y las gradas naturales del Autódromo Dino y Enzo Ferrari, donde se dilucidó matemática y oficialmente la clasificación. En un circuito de leyenda, un piloto llamado a narrar la suya propia, escribió un nuevo renglón dorado en su palmarés. Le faltaban solo cinco puntos para conseguir los laureles, pero el lucense no se anduvo con chiquitas, salió sin más presión que la de ver a centenares de paisanos en las gradas y de saberse foco de todas las cámaras y ganó la carrera como los grandes campeones.

Era la celebración perfecta y el chico no solo estuvo a la altura sino que brindó a sus fans un recital que resume muy bien su poderío. Hizo un fin de semana de esos que no dejan lugar a dudas, todo perfecto, mejor tiempo en los cronometrados, victoria en la manga clasificatoria para tener la pole position y triunfo en las dos mangas. Y eso que no faltaron rivales que quisieran aguarle la fiesta a Jorge, en la primera manga el australiano Lawrence que lideró hasta que el motor de su Honda dijo basta cuando Prado estaba presionándole o el americano Covington que encabezó las primeras vueltas de la segunda manga hasta que Jorge se puso en “modo avión”. Se notaba que el español corría sin estrés, pero también que su profesionalidad está a la altura de un veterano y no se desconcentró ni un momento, marcó su ritmo, dejó que el tiempo y las vueltas pasaran y cerró el campeonato a lo grande, con un soberbio doblete.

“Sabía que iba a ser un fin de semana muy especial, pero esto ha superado todas mis expectativas, ha salido todo perfecto y ha sido una celebración muy emocionante. He corrido sin la presión de los puntos y he podido hacer dos buenas mangas a mi ritmo para rematar un gran campeonato”, Prado, que iba de celebración en celebración, recogiendo medallas, trofeos, anillos, abrazos y muchos aplausos, tenía tiempo también de ser agradecido: “Hemos hecho un esfuerzo enorme durante todo el año, hemos trabajado fuerte y el resultado ha sido el esperado, por eso estoy muy agradecido a Red Bull-KTM, al equipo De Carli que me ha dado todo el apoyo, a mi familia que ha hecho esta difícil apuesta y a todos los que creyeron en mí y me han acompañado hasta aquí.”

El Campeón del Mundo, tras participar en la gala oficial que premia a los campeones del mundo, viajará mañana lunes a Madrid (llegada a Barajas T-4 a las 15:00h.) y esta misma semana partirá hacia Estados Unidos donde liderará el Equipo Nacional de España en el Motocross de las Naciones, junto a José Butrón y Carlos Campano.

En esta última cita del campeonato Jeffrey Herlings refrendó su título en MXGP con otro aplastante doblete como los que ha venido haciendo durante todo el año. De los otros españoles presentes en Italia, solo Butrón consiguió sumar puntos, al terminar 14º en MXGP. De esta forma termina el Campeonato del Mundo de Motocross 2018, un año histórico para el deporte español, el año en que Jorge Prado entró por derecho propio en la historia de esta disciplina, ¡Grande Jorge!

Fuente: Diego Muñoz / Fotos: Ray Arche

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies