El gallego se da todo un festín en la arena belga de Lommel y ya tiene el título a tiro de piedra.

Aplastante victoria en las dos mangas y paso de gigante en la clasificación general.

No hay quien pare al lucense que este año ya ha ganado trece grandes premios y 24 mangas.

El título está al caer. Jorge Prado es indudablemente el mejor piloto del mundo de MX2. Es el actual Campeón y domina la categoría con una superioridad tan apabullante que nadie se atreve a toserle. Ha ganado ya trece de las catorce grandes premios disputados, doce de ellos de manera consecutiva y once con doblete. De las 24 mangas que ha conquistado, lo ha hecho en todo tipo de terrenos y circunstancias. Sin embargo, la aplastante victoria de este fin de semana en el Gran Premio de Bélgica tiene un sabor muy especial porque Lommel es la localidad donde la familia Prado García vive desde que hace más de ocho años decidieran empezar su aventura internacional en busca del éxito deportivo. Recalaron en la pequeña ciudad belga porque en esa zona la afición al motocross es enorme y porque los circuitos de arena crecen por las esquinas. El circuito de Lommel es considerado por todos los pilotos como la catedral de este deporte, porque ellos saben que es la pista más complicada que existe, con esa arena blanda que hunde las motos hasta las estriberas y hace sufrir a los pilotos para mantener el rumbo firme; con esos baches que van cambiando en cada vuelta y obligan a una concentración y un esfuerzo físico que ninguna otra pista exige. Allí, como si estuviera en su arenero, creció Jorge Prado y allí ha ganado este fin de semana por tercer año consecutivo. Es sin duda el rey de Lommel.

Ya el sábado Jorge lo ganó todo. Fue el más rápido en la pista en cada una de las sesiones, empezando por los libres, siguiendo por los cronometrados y terminando el día con un dominio incontestable en la manga clasificatoria. El camino hacia la perfección estaba un poco más allanado con esa pole position que en motocross te permite elegir valla en la parrilla de salida. Con los deberes hechos, Prado madrugaba el domingo con el mejor crono en el warm up para que nadie tuviera dudas y se presentaba a la primera manga con la confianza y determinación de quien ha ganado todas las carreras que ha corrido en los últimos once meses. Como si su valla cayera antes, como si su KTM fuera mucho más potente, como si los baches se apartaran para él, Jorge cabalgaba la recta en una rueda y se plantaba en la primera curva con varios metros de ventaja sobre el enfurecido pelotón, el decimoctavo holeshot del año anticipaba otra manga de dominio de principio a fin. Sin margen para la duda ni para la insolencia de los rivales, el lucense se puso en modo Prado, a marcar vuelta rápida una y otra vez y abrir una ventaja que llegó a ser de casi medio minuto.

 

Mientras el español se marcaba un «solo» de arena, las cámaras buscaban el foco en lo que ocurría por detrás. Y allí encontraban a Thomas Kjer Olsen, sufriendo por mejorar su cuarta posición y dándose un monumental batacazo al caer fuera de la pista en un salto. La desgracia del danés, que no sumaba ni un punto, no hacía más que redondear el éxito del Campeón del Mundo, que aumentaba su ventaja en el campeonato de una forma prácticamente irreversible. La salsa de esta manga la ponía el belga Jago Geerts, quien puso en pie a toda su afición con una épica remontada desde el último puesto, tras caer en la salida, hasta el segundo.

Prado estaba feliz y satisfecho, pero no quería confiarse ante una segunda manga que podría ser más complicada: «Estoy muy contento con el resultado de esta primera manga, he podido rodar a mi ritmo y abrir hueco, aunque la pista estaba muy muy rota y era importante guardar fuerzas para la segunda manga». Así las cosas, todos esperaban el duelo Prado-Geerts en esa última manga, pero el español se encargó rápidamente de enfriar los ánimos de los belgas. Marcó otro holeshot y repitió el guión de siempre, rodando cada vez más rápido y perdiéndose en el horizonte mientras sus rivales sufrían por mantenerse en pie. Geerts esta vez no salía mal y muy pronto se situaba segundo, pero la hipotética lucha con el campeón no tuvo lugar porque el crono de cada vuelta le hizo ver la cruda realidad. En Lommel, en la arena, Prado es intocable. Y eso que; por aquello de dar emoción, Jorge nos dio un buen susto cuando se fue al suelo en la última vuelta, pero pronto volvió a la moto y aún así ganó a Watson (Geerts terminó rompiendo la moto) por más de 17 segundos.

El himno español volvió a sonar y Prado a celebrarlo con todo su equipo: «He disfrutado mucho y eso que no es fácil disfrutar en una pista como Lommel, pero llegaba muy bien preparado y todo ha salido perfecto. En la segunda manga he dado todo rodando muy rápido y aumentando la ventaja e incluso he apretado hasta la última vuelta cuando he sufrido esa pequeña caída, pero tenía mucha ventaja».

Solo otro español estaba presente en la blanda arena belga, Iker Larrañaga que consiguió sumar 12 puntos para terminar decimoséptimo. En MXGP, como ya ocurriera en la República Checa, el francés Romain Febvre se decidió a plantar cara al líder del mundial, el esloveno Tim Gajser y le arrebató la primera manga. En la segunda fue el británico Max Anstie el que venció, lo que permitió que Gajser, con dos segundos puestos, se llevara el triunfo en el gran premio y aumentara su ventaja en la general.

Tras esta prueba solo quedan cuatro grandes premios, el próximo será el 18 de agosto en Imola, la pista italiana que el año pasado se llenó de banderas españolas y gallegas para la coronación de Jorge Prado en su primer título mundial de MX2. Y paradójicamente podría darse el caso de que el festejo volviera a repetirse porque tras la carrera de Bélgica Prado cuenta con 124 puntos de ventaja sobre Olsen, así que si en Italia obtiene más de 26 puntos de ventaja podría cantar su segundo alirón. De no ser así, será en Suecia, en Turquía o en China, pero será.

Fuente: LastLap Fotos: Juan Pablo Acevedo / HRC