Nueva demostración del gallego en Loket con un doblete sin contemplaciones en el Mundial de Motocross.
Lideró las dos mangas de principio a fin y ya lleva noventa puntos al segundo clasificado.

Otra más. Nuevo doblete. Duodécimo gran premio del año. Veintidos mangas dominadas. Otro fin de semana redondo liderando todas las vueltas de las dos mangas. Otros cincuenta puntos en el bolsillo para aumentar la ventaja con su perseguidor Thomas Kjer Olsen a los 90 puntos (casi dos grandes premios de colchón). No se le puede pedir nada más a un Jorge Prado que sigue sumando con una consistencia asombrosa en su camino hacia su segundo título mundial de MX2.

Después de la siempre cansada gira asiática, el Mundial de motocross regresaba a Europa para recalar en una de las pistas clásicas del calendario. En la bonita localidad de Loket, en la República Checa, volvían a la acción los supervivientes de la larga temporada. El terreno duro checo siempre es un buen termómetro para medir las fuerzas de cara a la recta final del campeonato. La decimotercera prueba del calendario no defraudó en este sentido y de ella salen las clasificaciones generales perfectamente definidas y encaminadas a lo que deberían ser los títulos de 2019. Prado y Gajser huelen a campeones y lo hacen desde hace varias carreras, pero a partir de ahora las matemáticas y los guiones de las carreras dejan ya muy poco lugar para dudas. Por eso aficionados y periodistas hacen cábalas no ya para saber quién será el campeón sino en qué carrera lo conseguirá. El esloveno sale de Loket con un colchón de puntos que permite pensar que puede ser campeón en Imola; algo parecido pasa con el español, quien ya tiene una ventaja de noventa puntos como para hacer un cálculo conservador por el cual, si nada raro pasa, Jorge podría coronarse Campeón del Mundo por segunda vez en la pista sueca de Uddevalla.

En una nueva demostración de la perfección deportiva, Prado llevaba su superioridad, una vez más, hasta los límites de la excelencia. Era el más rápido contra los cronos el sábado, se imponía con contundencia en la manga clasificatoria y en una pista en la que la pole position no garantiza ninguna ventaja en la salida, imponía sus reflejos y técnica para marcar el valioso holeshot que le situaba en cabeza ya desde la primera curva. La primera manga tenía un argumento interesante que narrar con un «sangriento» enfrentamiento entre Vialle y Vlaanderen que terminaría con una espectacular caída al tocarse en un salto de bajada; de esa forma el alemán Jacobi y el danés Olsen se encontraban el camino limpio para acompañar al español en las posiciones de honor. En esta manga adquiría un papel protagonista el otro español, Iker Larrañaga, quien arrancó en quinta posición y estuvo peleando con los mejores del campeonato para terminar séptimo en una de sus mejores actuaciones.

La segunda manga tuvo mucho menos que contar, Prado apretó desde el principio, marcó varias vueltas rápidas y cogió la ventaja suficiente para estar tranquilo. Por detrás la sorpresa la daba el británico de Kawasaki Adam Sterry, quien remontaba hasta la segunda posición por delante de su compañero Jacobi y de Olsen. Larrañaga en esta ocasión salió mal y remontó al 16º puesto. Prado volvía a hacer sonar el himno español, algo que ya es un ritual en el mundial de motocross y mostraba su felicidad: «Estoy súper contento porque ha sido una nueva victoria con dos mangas muy sólidas, me he encontrado muy bien en la pista, sobre todo en la segunda manga y sumamos un nuevo doblete en una temporada perfecta. Estoy muy agradecido al equipo por todo su trabajo, ahora toca seguir así en Lommel.»

En MXGP Romain Febvre puso un poco de pimienta al aburrido dominio de Tim Gajser en las últimas carreras y lo hizo con una contundente exhibición en las dos mangas, mientras Gajser tenía que remangarse en las dos carreras para quitarse de encima al siempre peleón Jeremy Seewer.

Tras esta carrera el Mundial de motocross se dirige a la localidad belga de Lommel, la segunda casa de Jorge Prado y el circuito donde ya se ha impuesto en dos ocasiones. La catedral belga es una de las pistas más complicadas por el espesor y los baches de su arena, pero es donde el gallego ha demostrado siempre desenvolverse como pez en el agua. Será una buena ocasión para dejar el título prácticamente sentenciado.

Fuente: LastLap Fotos: Juan Pablo Acevedo / KTM / HRC