Jaume Von Arend, piloto y aventurero especialista en el mundo de las Trail, ha emprendido su apasionante viaje acompañado de una Ducati Multiestrada 1200 Enduro Pro. En enduromagazine seguimos compartiendo su día a día relatado por él mismo

DÍA 6:

Me levanté temprano para ir a dar una vuelta por Split.

 

Los hoteles que he ido escogiendo me han funcionado. La premisa era un precio ajustado, céntricos y con parking para la moto. Así puedo visitar la ciudad a mi llegada y/o a la mañana siguiente. Luego me pongo la ropa de moto y me voy.

 

Split me ha encantado. Ayer noche con Josko que me enseñó preciosos rincones y hoy con la luz del amanecer.

 

A las 9 me encontraba con el informático que me ha reparado el portátil. No me ha funcionado desde el primer día y era un fastidio cargarlo todo el viaje para nada. Ha tenido que reinstalar Windows y he perdido la mañana y la posibilidad de hacer alguna de las paradas previstas antes de llegar a Mostar.


He salido de Split por carreteras secundarias y vistas preciosas disfrutando de la moto. La Multistrada hace honor a su nombre y se disfruta en todo tipo de carreteras. Con buen tiempo, preciosos paisajes y la música del Termignoni me sentía el rey del mambo.


Al entrar en Bosnia-Herzegovina ya se nota el cambio de cultura. Es muy diferente a Slovenia o Croacia que son muy europeas. La influencia musulmana se siente mucho, en como visten las mujeres, en las iglesias…también se nota más pobre, entre otras cosas por el estado de sus carreteras. Pero me gusta que el viaje se vuelva más exótico!

De camino a Mostar he visitado el curioso nacimiento del rio Buna que sale de una cueva cerca de Blagag.


Mostar me ha impresionado. Las heridas que ha dejado la guerra son muy profundas y visibles en muchos edificios, algunos con agujeros de balas pero otros completamente destruidos. Pone la piel de gallina pensar en lo que pasó aquí hace poco. La parte antigua es muy bonita pero convertida en un zoco para turistas. Cruzar por el puente reconstruido es un ritual que hay que seguir.


De allí hacia Sarajevo la carretera es preciosa siguiendo la profunda garganta del Neretva.


Me las prometía muy felices al salir de Mostar, me quedaban dos horas para llegar a Sarajevo y aún no había llovido!!! Tendría tiempo para visitarla.


Fué pensar eso y empezar a llover y bajar la temperatura que se quedó en 5 grados. Esos km se me hicieron interminables. En esta carretera cuesta mucho adelantar a los lentísimos camiones y en pleno desespero adelanté a uno de ellos en línea contínua.


Al cabo de poco me paraba la policía. Lo hicieron en pleno aguacero y conseguí darles tanta pena que me dejaron seguir no sin prometerles antes de que no lo haría nunca más. Y lo cumplí ya que aquí se te quedan el permiso de conducir hasta que no vas con ellos a un banco a ingresar la pasta (al menos eso es lo que entendí) lo que significaba ir 30km hacia atrás, pagar 200€ y perder 2 puntos.


Llegué a Sarajevo muerto pero tras una ducha y cenado todo se ve diferente.

Fuente y fotos: Jaume Von Arend

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