En su infatigable afán de superación, Isidre Esteve afronta un nuevo desafío: plantar cara a los coches oficiales y acabar entre los 20 primeros en el próximo Rally Dakar. Para intentarlo, el piloto del Repsol Rally Team contará con un potente prototipo BV6 con los mandos adaptados al volante. “Mi discapacidad ya no me impide ser competitivo de verdad”, ha reconocido el ilerdense durante la presentación celebrada esta mañana en el Campus Repsol de Madrid.

Isidre Esteve llegará al Dakar “con los deberes bien hechos”, después de superar con muy buena nota la Baja Aragón y el Rally de Marruecos. “Estamos contentos, porque a lo largo del año hemos aprendido mucho tanto del coche como del funcionamiento del equipo. Era importante hacer kilómetros, porque el cambio es muy radical respecto al año pasado y necesitábamos ver cuál era el comportamiento del prototipo en las dunas y cómo nos sentíamos nosotros en carrera. En general, estamos muy satisfechos”, reconoce.

El piloto de Oliana persigue el sueño de medirse en igualdad de condiciones mecánicas con los mejores. Y cada día está más cerca. De hecho, en el Dakar 2018 podrá pilotar lo más parecido a un coche oficial: un prototipo BV6 preparado por Sodicars Racing. Monta un motor BMW 3 litros biturbo diésel de 340 CV, chasis tubular y cambio secuencial. Un T1.2 (todoterreno 4x4 diésel modificado) cuya principal particularidad es que, a causa de la lesión medular de Isidre, tiene los mandos adaptados por Guidosimplex en el volante: “Manejar con las manos la dirección, el freno, el acelerador y ahora también el cambio secuencial me supone mucho más trabajo, aunque reconozco que me he adaptado más rápido de lo que pensaba. Eso sí, como ahora corremos más, todo pasa más rápido, los peligros llegan antes y hay que tomar decisiones en mucho menos tiempo”.

Después de acumular casi 4.000 kilómetros a lo largo del año, entre carreras y entrenamientos, el ilerdense ha podido constatar el importante salto cualitativo efectuado con el nuevo vehículo. “Ahora ya tenemos un verdadero coche de carreras, con chasis tubular, más potencia, cambio secuencial y suspensiones Donerre. Todo el conjunto es mejor y nos permitirá ser más competitivos”, comenta el piloto de Repsol y Onyx Seguros.

Esa evolución le permite marcarse objetivos más ambiciosos que en la pasada edición, cuando concluyó 35º absoluto y 4º de la categoría T1.S: “Mi gran ilusión es repetir en coche lo mismo que hice en su momento en moto, es decir, formar parte de ese reducido grupo de pilotos que tienen opciones de ganar especiales y carreras. Vamos en la buena dirección, aunque todavía estamos un peldaño justo por debajo de los equipos oficiales. Si en alguna etapa nos pudiéramos mezclar con ellos, sería genial. Durante la primera semana me gustaría estar entre los 25 primeros y, ya en la segunda, si pudiéramos estar más cerca del 15 que del 20, nos sentiríamos muy felices”.

Para ello, Isidre Esteve deberá superar con éxito alrededor de 9.500 kilómetros por Sudamérica, del 6 al 20 de enero. “El recorrido es muy diferente a los anteriores y me gusta mucho. La entrada en escena de Perú, con seis días de dunas, dos bucles… creo que será fascinante y nos puede favorecer, tras comprobar lo bien que va nuestro coche en las dunas. Después llegarán dos etapas difíciles en Bolivia, muy parecidas a la última edición, y la parte final de Argentina en la que tendremos la oportunidad de recorrer los kilómetros neutralizados el año pasado por las inundaciones. Realmente estoy con muchas ganas de empezar a competir”, confiesa.

La positiva experiencia vivida durante el Dakar 2017 también juega a su favor, ya que pudo constatar en condiciones extremas el funcionamiento del Cojín Inteligente, un mecanismo que le permite estar sentado durante muchas horas sin dañar su piel. “El año pasado pudimos comprobar la eficacia del cojín y que mi discapacidad no representa ningún problema para ser competitivos de verdad. Todo funcionó y por eso ahora podemos olvidarnos de mi salud y centrarnos sólo en ser competitivos”, sentencia un Esteve que volverá a estar acompañado de su copiloto, Txema Villalobos, su mecánico de confianza, David Pigem, y su pareja y preparadora física, Lidia Guerrero.

Todos ellos han asistido al acto de presentación oficial celebrado esta mañana en el Campus Repsol de Madrid, donde Lucas Angellini (Director de Lubricantes, Asfaltos y Especialidades de Repsol) se ha mostrado orgulloso de apoyar a Isidre Esteve “como piloto competitivo y experimentado, pero sobre todo como persona, por los valores que representa, con los que se identifica Repsol: esfuerzo, dedicación, superación, trabajo en equipo, ilusión e innovación. El proyecto del cojín inteligente de su fundación es un ejemplo de éxito, y es una gran contribución a la sociedad”.

Angellini ha remarcado que “el Dakar es una de las pruebas más duras del mundo del motor, lo que nos permite poner a prueba nuestros productos. Todo lo aprendido en la alta competición lo aplicamos para diseñar nuestra oferta. La fiabilidad y la flexibilidad de los lubricantes Repsol para motor y cajas de transmisiones permiten asegurar el óptimo funcionamiento en las condiciones más extremas sacando el máximo rendimiento en la alta competición”.

Por su parte, Araceli Ruiz (Directora de Recursos Humanos y Comunicación de MGS Seguros – Onyx), ha subrayado que “MGS y Onyx Seguros estamos con Isidre Esteve desde que comenzó su proyecto para regresar a la competición y, particularmente, al Dakar, porque compartimos con él valores como el esfuerzo, la juventud y el espíritu de superación. Para nosotros, Isidre representa un ejemplo personal impresionante que nos sirve de inspiración para ser cada vez más competitivos, dar el mejor servicio a nuestros clientes y seguir desarrollando nuestro proyecto empresarial con eficacia y competitividad”.

Todo está a punto para que Isidre Esteve afronte con plenas garantías su tercer Dakar en coches y el 13º en total, sumando los 10 en motos que disputó antes de sufrir en 2007 una lesión medular como consecuencia de una caída en la Baja Almanzora (Almería) en la que se fracturó las vértebras T7 y T8. Desde ese día, el ilerdense ha luchado sin descanso hasta convertirse en un admirable ejemplo de superación que le ha permitido practicar con normalidad el motorsport, su gran pasión.

Fuente: Mediagé Comunicación

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