“Una vez probada en diferentes terrenos, llegamos a la conclusión de que la Ténéré 700, nos parece ideal para los amantes de las aventuras off-road, una Trail auténtica para los puristas que necesitan controlar ellos mismos el pilotaje de la moto, sin el dominio de la electrónica”

Al recordar la historia de la Yamaha Ténéré, esta nos impresiona, sus orígenes se remontan al 1976 con el nacimiento de la mítica XT500, una primera serie de modelos todo terreno que marcaron un sinfín de viajes de aventura y de competiciones alrededor de todo el mundo.

Si la XT ya fue una leyenda, aportando buenas capacidades todo terreno gracias a su mecánica, fiabilidad, prestaciones y parte ciclo, con un modelo que consiguió un hito deportivo de envergadura al imponerse Cyril Neveu en la primera edición del famoso Rally Dakar, en 1983, el lanzamiento de la XT600Z Ténéré, no fue menos, ya que trajo una evolución importante como moto auténticamente Trail. Fue un gran acontecimiento entre los usuarios más aventureros, estaban ante una moto que se comportaba bien en cualquier tipo de carretera, por pistas rotas de un desierto o en los senderos de alta montaña. La Ténéré siguió evolucionando y en la década de los 90, triunfaba entre los usuarios más viajeros a nivel internacional, al igual que en las competiciones con el francés Stéphane Peterhansel, que consiguió nada menos que 6 victorias pilotando su Yamaha XTZ750 en el mítico Rally Dakar.

Después de años de trabajo y de intensas pruebas con los mejores pilotos de Rally de la marca de los diapasones, el pasado verano llegaba definitivamente una nueva y actualizada Ténéré 700, un modelo muy esperado por los entusiastas de Yamaha, recuperando una auténtica Trail que nunca tuvo que desaparecer, teniendo en cuenta que Yamaha, últimamente ofrecía unas Maxi Trail demasiado asfálticas y de gran volumen, que poco invitaban a salir del asfalto para una gran mayoría de usuarios, por ello, los técnicos japoneses, partiendo de los mismos ingredientes que en su día se aplicó a la exitosa XT, pero lógicamente puesta al día, diseñaron una moto sin concesiones, equipada con un conocido, probado y fiable motor bicilíndrico CP2 de 698 cc de la gama MT, junto con una adecuada y nueva parte ciclo desarrollada específicamente para la Ténéré, en la que destaca su estabilidad, seguridad y robustez, además de contar con la mínima electrónica necesaria, para evitar así posibles fallos.

Ahora, Yamaha recupera nuevamente una auténtica trail aventura, gracias a su experiencia en la especialidad, un modelo como veremos muy bien terminado, con calidad, muy útil y capacitada para disfrutar de nuestras salidas o viajes, tanto por asfalto, como perdidos en cualquier camino o pista forestal y que además, se presenta con un precio más que competitivo. Prueba de todo ello es que lleva meses triunfando como la Trail más vendida en diferentes países de Europa. ¿Cuál es la fórmula de este éxito?

MECÁNICA FIABLE Y CON CARÁCTER  

Tal como avanzamos, el motor Yamaha CP2 filosofía crossplane, es un biclíndrico de 689cc con distribución de doble árbol en cabeza, cuatro tiempos y 4 válvulas DOHC con refrigeración líquida, reconocida porque deriva de la gama de asfalto MT-07, con 74 cv a 9000 rpm y un par máximo de 268 NM a 6.500rpm. Lógicamente, la Ténéré se ha adaptado a las necesidades de una Trail, llevando a cabo mejoras, entre ellas, en la refrigeración, en la optimización del sistema de la inyección, una nueva situación de la caja de admisión más alta para protegerla de elementos como el agua, una caja de 6 velocidades, con el desarrollo final más corto y un sistema de escape diferente. Estos cambios mecánicos, han permitido obtener una mejor entrega del par motor a medio régimen, además de un aumento en la aceleración y una respuesta más inmediata a la apertura del gas.

Precisamente, el accionamiento del puño de gas es directo y preciso, con doble cable, mejorando la fiabilidad del sistema y su comportamiento, a prueba de fallos derivados incluso por las inclemencias.

Un detalle que nos hemos fijado y que podría provocar algún problema, es que no dispone de una tapa en la palometa de la inyección, pudiendo acceder fácilmente alguna piedra o barro en el sistema y llegar a perjudicar al acelerador.

En el sistema de refrigeración, encontramos la botella del liquido refrigerante muy accesible y protegida con un protector de plástico, que permite ver el nivel fácilmente.

En la parte ciclo, podemos visualizar un chasis totalmente nuevo realizado en acero, con un diseño tubular de doble cuna y una pipa de la dirección de doble anclaje. Otro aspecto que se ha trabajado ha sido en el reparto de pesos, logrando un buen equilibrio entre el tren delantero que soporta el 48% de su peso y el tren trasero con el 52%, teniendo en cuenta su gran depósito de 16 litros de capacidad. La parte baja del chasis y colectores vienen protegidos con un cubre cárter en aluminio que dispone de una altura libre al suelo de 240mm. La distancia entre ejes es posiblemente la más larga entre su competencia, 1.595mm, con la idea de buscar una óptima agilidad, mostrándose rápida en los cambios de dirección. El subchasis trasero es de una sola pieza, con forma triangular, diseñado para aguantar el esfuerzo del mismo y así poder soportar el peso de un segundo pasajero o de maletas.

Las estriberas montan una goma para no estropear el calzado de calle cuando circulamos por la urbe o en carretera, si presionamos la goma con el pie, esta se hunde con facilidad para lograr el efecto de mejor agarre. Igualmente, si queremos mejorarlo, cosa que agradeceremos al practicar off-road, podemos sacar las gomas para permitir que salgan las puntas metálicas, aumentando su agarre con las botas.

En el sistema de suspensión, delante encontramos una horquilla Kayaba, tipo invertida telescópica con barras de 43mm y un recorrido total de 210mm, ajustable tanto en compresión, como en rebote.

En la suspensión trasera, dispone de un basculante reforzado en aluminio de doble brazo, junto con un sistema de bieletas que sujetan un monoamortiguador Kayaba multirregulable que permite ajustar su configuración externamente a distancia, a través de un movimiento de rueda. Internamente cuenta con un cuerpo de aluminio para ayudar a disipar la alta temperatura. Es regulable en precarga, compresión y rebote. Ofrece un recorrido total de 200mm. Estas suspensiones tal y como vienen de fábrica, disfrutan de un reglaje perfecto para un uso mixto asfalto/tierra.

Sorprende el conjunto de frenos firmado por Brembo, contando con un freno hidráulico delantero tanto la pinza, como el pistón, junto con un doble disco de 282 mm, este es lobulado firmado por Galfer, mientras que el freno trasero también es hidráulico, aunque de un único disco de 245 mm. Resaltar que el ABS permite desconectarse en los dos trenes.

En el conjunto de ruedas, encontramos unos neumáticos Pirelli Scorpion Rally STR, el delantero de 90/90 R21 M/C 54V M+S, mientras que el trasero las medidas son de 150/70 R18 M/C 70V M+S, mixtos asfalto/tierra.

La Ténéré destaca estéticamente por un frontal muy atractivo, con una cúpula transparente y en el centro cuatro ópticas led, que le aportan una buena luminosidad, dos para cortas y dos para luces largas. Comentar que la cúpula, a pesar de que no es regulable, muestra una correcta protección contra el viento.

La carrocería es más bien estrecha, con un asiento plano, dejando un volumen general más esbelto que la mayoría de sus contrincantes, únicamente sobresale más de la cuenta el depósito de combustible, aunque su diseño elevado disimula su capacidad. Desde el asiento, la distancia al suelo nos deja una altura de 875mm, pero si nos interesa, podemos cambiar el asiento por otro más bajo (-22mm), junto con un kit que rebaja la altura de la suspensión trasera. Pensando en el pasajero, Yamaha también dispone de una segunda parte de asiento más confortable. Si por el contrario, buscamos mas altura o para competición, podemos adquirir un asiento tipo rally, de perfil estrecho y alto, con mayor agarre.

Precisamente, debajo del asiento, que se accede con llave, hay un pequeño hueco para colocar documentos, también lleva una llave allen para sacar la segunda parte del asiento.

Según la morfología del usuario, los que midan por debajo del 1,65m llegarán al suelo, pero de puntillas con un solo pie, teniendo en cuenta que al subirnos, cede un poco, de todas maneras, una vez arrancamos no tendremos ningún problema. Esta carrocería nos permite sujetarla con las rodillas al pilotarla de pie, facilitando el desplazar el cuerpo hacía delante o atrás, con una posición de pilotaje muy buena para encarar los diferentes pasos, similar a una moto de enduro. Respecto al peso general es de 187kg en vacío, mientras que llena con todos los líquidos asciende a 204kg. Para una Trail, decir que es de las menos pesadas del mercado, pero es que además gracias a su buena centralización de pesos, al pilotarla se nota más ligera y ágil de lo que podrían llevar a pensar los números de la ficha técnica.

Muy practica es la posibilidad de regular muy fácilmente la altura del guardabarros delantero, con solo cuatro tornillos, lo que ayuda a superar zonas con abundante barro, por ejemplo. Otro detalle son los cuatro ganchos que encontramos en la parte exterior del asiento y placas laterales, ideales para sujetar el equipamiento. También viene preparada para montar un conjunto de maletas laterales. El diseño de las agarraderas en la parte trasera de la carrocería, nos permiten sujetarla con firmeza para poder moverla de atrás.

En la parte trasera de la cúpula, encontramos frente a un manillar de aluminio de diámetro diferenciado en una elevada posición, un cuadro digital LCD, de dimensiones no demasiado grandes, estilo racing, que dispone de los elementos básicos, pero eficaces, con cuenta kilómetros, dos trip, indicador de velocidad, rpm, de nivel de gasolina, hora, temperatura exterior y propulsor. Además de un botón off-rod que desconecta el ABS. También hay espacio para dos cargadores, uno de ellos para el Gps, en el interior de la cúpula y el smartphone. También tiene una araña, ideal para colocar otros elementos de navegación adjuntos. Es más austero que en otros modelos, pero realmente facilitará su utilización sin perdernos en complejos menús y botones extras.

Para proteger las manetas de freno y embrague tiene paramanos cerrados. Los espejos lucen un diseño pequeño, pero son efectivos, aportando buena visibilidad trasera.

¡EMPIEZA LA ACCIÓN!

La puesta en marcha no presenta ningún problema, giramos la llave y con el botón de arranque nos llega enseguida un sonido potente, agradable y discreto que fluye del silencioso de origen. Al subir de vueltas muestra suavidad, con algo mas de sonoridad ronca, pero sin estridencia.

Gracias a que disponemos de tres posiciones de asiento diferentes, nos permite que la mayoría de usuarios con alturas diferenciadas, podamos encontrar una buena posición sentados, posibilitando en ciudad parar y mantener perfectamente el equilibrio. También es destacable la facilidad de poner y sacar el caballete lateral, que en otros modelos suele ser más engorroso si no disponemos de suficiente fuerza.

Con una posición de pilotaje de dominio, alta y cómoda, nos aporta un buen control sobre la moto. En ciudad por entre los coches se mueve perfectamente, se exhibe ágil para superar los obstáculos de la urbe, además, gracias a su volumen mas bien estrecho le aporta agilidad y dinamismo, apoyados por la respuesta suave, pero efectiva de su propulsor, no molestando nada con su discreta sonoridad.

Salimos a la carretera y se mantiene el buen aplomo de la dirección, junto con una impecable estabilidad entre las curvas y a pesar de llevar ruedas altas, junto con unos neumáticos mixtos, permite realizar buenas plegadas con sorprendente equilibrio. El motor responde bien a nuestras solicitudes, junto con una caja de cambios de seis relaciones, con un accionamiento preciso y directo; el embrague, a pesar de no ser hidráulico, destaca por su tacto suave y conciso, lo que nos aporta una respuesta dinámica. Enlazamos una curva tras otra con gran seguridad, apoyados por un equipo de frenos que responden eficazmente, además el ABS nos permite apurar sin que nos moleste, incluso con frenadas bruscas responde progresivamente, añadiendo seguridad y tranquilidad, resultando muy divertida. Después de kilómetros de asfalto, sentados, destacamos su confort de marcha general, aunque el asiento lo vamos notando más bien duro. ¡Seguimos animados a seguir avanzando sin parar!

Teniendo en cuenta el recorrido entre la ciudad y los tramos de carretera realizados, el consumo se ha mantenido en una media de 6,4 litros a los 100km, lo que no está nada mal para una deportiva de 700cc. Consiguiendo si no vamos a saco constantemente, una autonomía de unos 350 km con el tanque lleno.

Entramos en una pista de arena con buena visibilidad, con piso rugoso, nos ponemos de pie y gracias al diseño de la carrocería y a la adecuada posición de conducción, nos permite llevarla con el cuerpo, al mas puro estilo competición. La Ténéré nos sigue sorprendiendo, la respuesta del motor tiene mucha fuerza, pero avanza muy seguida y progresiva, con una respuesta del acelerador dócil, aunque salgamos en segunda el motor sale muy lleno, con mucho par, ayudando constantemente. Además, la parte ciclo nos sorprende por su volumen general, el depósito es alto y si va cargada el peso es considerable, pero nos encontramos que gracias al diseño del chasis, le aporta un pilotaje fácil, dejando que llevemos la moto por donde queramos, nos permite girar rápido, mostrándose manejable, de hecho, al ir de pie, nos recuerda que es muy similar a las motos del Dakar, gracias a su buena parte ciclo y a un motor con bajos que siempre tiene potencia suficiente, respondiendo con alegría.

También la suspensión ayuda a esta sensación, por su buen aplomo, con un tren delantero muy noble y una suspensión que traga muy bien las irregularidades del piso, no ocasionando movimientos extraños, junto con una llanta de 21” y unos neumáticos que siguen mostrando su agarre en este terreno, favoreciendo todo ello que nos encontremos rodando a un elevado ritmo, al más puro estilo rally. El conjunto de frenos nos sigue facilitando la frenada, aportando buen tacto y precisión, con un ABS que no es intrusivo y en estos parajes se puede mantener activado. Llegamos a una zona de pista, muy encharcada, donde la altura del agua es importante, no vemos de entrada su profundidad, por lo que necesitamos bajar el ritmo, pero lo superamos sin problema alguno.

Seguidamente el terreno se va complicando y la arena blanda hace acto de presencia, aquí las derrapadas y cruzadas se resuelven con suma normalidad, la Yamaha se sigue desenvolviendo muy bien. Nos venimos arriba y nos marcamos unas largas derrapadas, ahora sí desactivamos el ABS y se incrementa nuestra diversión. Debido a la distancia de ejes larga y la inclinación de la horquilla, nos facilita poder derrapar, avisándonos del momento en que se empieza a cruzar, mostrándose intuitiva, ayudándonos a trazar, saliendo a relucir su talento deportivo y como nos incita a seguir abriendo gas, disfrutamos como locos.

Aunque cometamos errores, el motor lo acepta y te saca de los problemas. A medida que la arena es más blanda y profunda, los anchos tacos de los neumáticos se empiezan a tapar, al igual que si entramos en terreno enfangado y perdemos tracción, pero a pesar de que la suavidad de la respuesta al acelerar nos permite seguir la marcha, se complica el avance, además, en este punto el peso del conjunto empieza a pasar factura y necesitaremos estar en forma si queremos seguir manteniendo un ritmo elevado.

Regresamos al camino y nos encontramos partes con pequeños montículos al estilo hierba de camello, sin dudar se saltan con facilidad, manteniendo una buena absorción de las suspensiones que a pesar de tener un tacto suave, a medio recorrido se endurecen, permitiendo una correcta recepción de los pequeños saltos.

Cambiamos de terreno por otro más duro, técnico y pedregoso, el conjunto de las suspensiones siguen con su buen trabajo, a pesar de notarse bastante blanda, absorbe las irregularidades de manera más que destacable por ser una trail, junto con una respuesta de motor suave y con bajos, lo que permite superar el duro terreno, pero lógicamente se ve penalizada por sus limitaciones y por el peso general del conjunto, con una altura justa del cárter que en ocasiones llega a tocar o puede quedarse enganchada, siendo una zona más adecuada para una enduro que para una trail, pero gracias al nivel del piloto se consigue superar.

SENSACIONES: UNA AUTÉNTICA TRAIL MUY LOGRADA

Después de realizar kilómetros por ciudad, carretera, caminos, pistas y arena, comprobamos que la Ténéré nos permitirá realizar una conducción tranquila y placentera en marchas largas, recuperándose con facilidad y al insertar marchas cortas, subiendo el motor a la parte alta y practicar un pilotaje racing, sale a relucir una respuesta más agresiva, incluso el sonido del escape cambia, semejante a una moto de competición Dakariana, aún así, su comportamiento es dócil con el piloto, dejándose manejar bien y aportando mucha confianza para jugar con ella.

Si nos liamos a recorrer caminos muy rotos, la suspensión se muestra blanda, pero a pesar de no ser una enduro, se defiende bien en un terreno que no es el ideal para ella. En carretera y ciudad, se puede utilizar a diario, sin problema y el fin de semana permite disfrutar de escapadas de aventura solos o bien acompañados. Por cierto, la Ténéré se puede limitar a 35KW para poder llevarla con el carnet A2, una ventaja interesante para que los menos experimentados puedan aprender y disfrutar de una excelente Trail.

La Yamaha Ténéré se encuentra disponible en tres colores, blanca con detalles en rojo, azul eléctrico con plata y negro, y totalmente negra. Para los amantes de equipar la moto con “chuches”, en Yamaha disponen de un catálogo completo de accesorios, tanto para viajar con mayor comodidad, como para mejorar sus prestaciones a nivel deportivo.

Una vez probada en diferentes terrenos, llegamos a la conclusión de que la Ténéré 700 nos parece ideal para los amantes de las aventuras off-road, una Trail auténtica para los puristas, con la que disfrutarán de su pilotaje, con una moto que la controla el piloto, no la electrónica, con buenas prestaciones, aportando sensación de libertad en todo tipo de terrenos y condiciones, siendo muy versátil, sin ser demasiado sofisticada. Podemos enfrentarnos a todo tipo de terrenos irregulares, aún disponiendo de poco nivel, mientras que en el caso de que el usuario sea experimentado, con un nivel superior de pilotaje, no se verá perjudicado por la entrada de la propia electrónica, que en ocasiones dichas sofisticaciones limitan demasiado el pilotaje real a los usuarios, ganando en seguridad si, pero perdiendo en eficacia, fiabilidad y diversión.

Nos queda claro que se ha mantenido la filosofía de aquellas primeras XT, y que por sus cualidades técnicas, la fiabilidad que entendemos tendrá y las sensaciones que nos transmite al conducirla, estamos convencidos que cautivarán a la mayoría de sus propietarios.

Finalizamos destacando el precio de la Ténéré 700, que nos parece muy acertado y competitivo por todas las posibilidades que nos aporta y sus óptimas cualidades, con un precio de 9.998€, muy inferior a su competencia y por ejemplo, salvando las diferencias, a la mayoría de enduros de 500 4T del mercado. Estamos seguros que en Yamaha han dado en el clavo sin grandes complicaciones para una Trail que seguro volverá a ser la referencia entre la mayoría de los usuarios.

Auténtica Trail
Elevada estabilidad
Motor progresivo y suave
Posición de pilotaje
Respuesta de la suspensión
Precio adecuado
Comodidad del asiento en viaje mejorable
Cúpula no regulable
No dispone de tapa en la palometa de la inyección

Agradecer la colaboración de Yamaha Motor Europe por la cesión de la moto, del piloto Marc Solà por su empeño en ofrecernos su pilotaje más espectacular para las fotos, además de aportar sus impresiones sobre la moto y a Pep Saumell.

Fuente y Fotos: enduromagazine copyright©