Hemos leído el artículo que adjuntamos de Lídia Guerrero en el blog de la Fundació Isidre Esteve. Lo que escribe sobre Gerard Farres es lo que pensamos todos, no se puede describir mejor lo que representa Gerard como piloto y persona.

Hay muchos pilotos que participan en el Dakar, pero no se puede decir que todos ellos sean “Dakarianos”, puede ser que estén en la línea de salida, que hayan entrenado mucho y muy duro, pero el espíritu del Dakar no se aprende, no se entrena, o se tiene o no se tiene

Poca gente sabe lo complicado que es formar parte del grupo de pilotos de esta maravillosa carrera, son muchas horas de reuniones, eventos, entrenamientos, competiciones, pruebas, etc… se trabaja todo un año para tener el presupuesto necesario, la máquina a punto, el equipo preparado y la mejor puesta a punto del propio piloto para completar esos 15 días soñados.

gerard farres present gg bcn

El Dakar no es sólo una carrera, una aventura o una competición, es un sueño.

Cuando por fin llega el día de la verdad, cuando ya está en el podium de salida, el piloto se siente feliz, exultante, nervioso y ansioso por empezar a completar los kilómetros y sacarle partido a todo lo que lleva tantos meses preparando. Empieza a vivir su sueño

Por eso es tan duro cuando de repente ese sueño se convierte en pesadilla, cuando los únicos factores que el piloto no puede controlar, como la naturaleza y las condiciones externas de la carrera, se le ponen en contra y hacen que todo acabe.

Entonces lo más fácil y cada vez más habitual, es cargar contra la carrera, la organización, la mecánica, la mala suerte, …

Pero Gerard Farrés nos dio una lección, hace unos días pudimos ver como ardía la moto ante la impotencia de su piloto, unas ramas secas incrustadas en su moto acababan con su sueño. Esa escena nos conmovió a todos.

Farres GasGas et3

Lejos de quedarse cruzado de brazos, lamentándose, se levantó para alertar a sus compañeros del peligro que tenían esas ramas malditas. Asistió a otro compañero deshidratado dándole las primeras atenciones, tan importantes en una situación así, no se separó de él hasta que no lo atendieron los servicios médicos de la organización. No dudó en atender a los medios de comunicación dando las explicaciones que se le pedían con la emoción contenida por la situación crítica y delicada que estaba viviendo.

Gerard Farrés lleva muchos años en esta carrera, le ha pasado de todo, pero no se ha rendido nunca, siempre ha luchado hasta el final, se ha entrenado duro y ha trabajado cada temporada para poder volver a la siguiente. Esta semana además, hemos podido ver su deportividad y solidaridad, en definitiva, Farreti, es un Dakariano de verdad.

Lídia Guerrero Sànchez (Fundació Isidre Esteve)